El problema de un descuento sin horario
Un 20 % el sábado a las 21:00 no llena nada: el sábado a las 21:00 ya estabas lleno. Lo único que consigue es cobrar menos a quien había reservado igualmente. Es dinero que sale de tu caja sin traer a nadie nuevo
Las horas flojas son otra cosa. El martes a primera hora de la noche, el lunes a mediodía, el último turno de un jueves. Ahí una mesa más es una mesa que no existía. Ahí una ventaja tiene sentido, porque lo que regalas lo compensa alguien que no habría venido
Por eso, en Omakasia, una promoción no es un descuento suelto. Se define sobre días y horas concretos, y la propia aplicación lo advierte: una promoción extendida a las horas en que el local ya se llena no atrae a nadie nuevo, sino que rebaja el precio a quien habría venido de todos modos
Nace sobre tus días y tus horas
La promoción se crea en el libro de reservas, en Marketing › Plan › Promociones, con + Promoción. Una guía de seis preguntas te lleva paso a paso: qué ofreces, en qué, qué días, a qué horas, cuántas mesas y quién la tiene. Hasta que pulsas Guardar, nada tiene efecto
La guía solo te ofrece los días y las horas en que abres. Ninguna hora se escribe a mano, así que una promoción no puede prometer una hora en la que no atiendes. Y puedes ponerle fecha de fin: al llegar ese día, deja de ofrecerse sola
El paso de las horas pide atención. Todas vienen marcadas, de modo que si no lo tocas la promoción vale el día entero. Lo normal es pulsar Quitar todas y marcar solo las horas que quieres llenar
Ejemplo · Casa Marlen, un local inventado de Barcelona, tiene los martes por la noche menos reservas que el resto de la semana. Crea un 20 % en vinos, solo los martes de 20:00 a 21:30, para seis mesas cada martes, hasta final de noviembre. El resto de la semana, y el resto del martes, todo sigue a su precio
Un tope para no regalar la noche
El quinto paso, Cuántas mesas, fija cuántas reservas pueden llevarse la promoción cada día. La pantalla lo resume con una frase: «Así no regalas la noche entera». Con un tope de seis, son las seis primeras mesas que reserven. Cuando se acaban, la promoción deja de verse ese día, y el siguiente día con promoción el contador vuelve a empezar
El tope convierte la promoción en un coste que conoces de antemano. Sabes cuántas mesas, como máximo, la van a llevar. Si funciona mejor de lo previsto, no te encuentras la sala entera con descuento
Que la ventaja sea la justa
Una promoción puede ser un descuento en tanto por ciento, un 2×1 o un regalo, que la pantalla describe como «un detalle de la casa a quien reserve». El descuento puede alcanzar toda la carta o solo algunas familias: los vinos, los postres, los arroces. Un 20 % solo en vinos no cuesta lo mismo que un 20 % en toda la cuenta
También decides quién la tiene. Con Solo quien reserve con ella, la promoción premia a quien responde al anuncio: la lleva la reserva hecha desde el enlace, el QR o una hora marcada con estrella. Con Cualquier reserva a esas horas, abarata la franja para todos. En ningún caso la lleva quien entra sin reservar
Si ya sabes lo que quieres, puedes decírselo a Slinky, tu asistente IA, en una frase, como se lo dirías a tu encargado: «un 20 % en vinos los martes de 20:00 a 21:30, seis mesas, hasta el 30 de noviembre». Slinky rellena las seis preguntas y tú las repasas antes de Guardar
Y luego, que se entere la gente
Una promoción que nadie ve no llena nada. Al guardarla, Omakasia propone un calendario de publicaciones: un anuncio y, cada día en que se aplica, un aviso de «Hoy hay promo». Te las prepara para Instagram, Facebook, X y TikTok, con tus fotos y el enlace para reservar. Las subís tú, o tu agencia o tu community manager
Después, en Lo que trajo, ves cuántas reservas y cuántas personas llegaron por cada publicación. Así sabes si tu martes flojo ha dejado de serlo. Marketing va incluido con Omakasia Reservas, sin comisión por las reservas que traiga una promoción. Míralo en la página de Marketing
Locales y personas de los ejemplos: inventados
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