Cuando la promoción va por libre
Muchas promociones funcionan así: un anuncio en redes que dice «menciona este post y te invitamos a una copa». El cliente reserva por teléfono, llega, se le olvida decirlo o lo dice al pagar. El camarero no sabe si esa noche la promo valía. Alguien decide sobre la marcha. Y a final de mes nadie sabe cuántas mesas trajo aquello
El fallo no es de nadie en concreto. Es que la promoción y la reserva van por caminos separados, y el único puente entre las dos es la memoria de dos personas en una noche con prisa
La promoción nace en el libro de reservas
En Omakasia la promoción no es un anuncio aislado: se crea dentro del libro de reservas. La propia pantalla la define como un cartel que se enseña en el calendario y en las horas de la página de reservas
Tu cliente lo ve al reservar. Los días con promoción llevan una estrella bajo la fecha. Al elegir uno, un aviso encabeza las horas, «Algunas horas incluyen promoción», y cada hora que la incluye lleva su estrella
La reserva que se hace desde una de esas horas, desde el enlace de una publicación o desde el QR, lleva la promoción consigo. No depende de que el cliente la mencione al llegar. Queda unida a esa reserva
Las condiciones, decididas antes
Como la promoción vive en la reserva, sus condiciones se aplican al reservar, no en la puerta. Si le pones un tope de mesas por día, cuando se acaba la promoción deja de verse ese día. Así no se ofrece una ventaja que ya no queda
Lo mismo con quién la tiene. Con Solo quien reserve con ella, solo la lleva quien ha reservado con la promoción. Con Cualquier reserva a esas horas, la lleva toda mesa reservada en esa franja. Y quien entra sin reservar no lleva promoción: la regla no admite excepciones, así que tampoco hay que discutirla
Ejemplo · Bistró Nora, un local inventado de Valencia, regala un vermut de la casa a quien reserve con su promoción los miércoles de 13:00 a 14:00. Laura Martí reserva a las 13:30 desde el enlace de una publicación: su reserva lleva la promoción. Jordi Vidal reserva a las 15:00, fuera de la franja: no la lleva. Anna Roca entra sin reserva: tampoco
En caja, ya lo saben
Si tienes el TPV de Omakasia, el último paso también deja de depender de nadie. Al crear la promoción marcas que el TPV la aplique solo al cobrar, y la cuenta de esa mesa sale con la ventaja aplicada. Si no lo marcas, el resumen te lo dice claro, «TPV: La aplicas tú», y es tu equipo quien la aplica
Un regalo funciona distinto, porque no va sobre la carta: se da a quien reserve con la promoción. Y un código promocional, la palabra que el cliente escribe al reservar, también es un cartel: marca la reserva, pero no rebaja el ticket. Para que el TPV aplique un descuento hace falta una promoción con esa opción activada
Cada promoción, además, queda en la ficha del cliente. La próxima vez que Laura reserve, sabrás que llegó por primera vez con una promoción de miércoles
Y al final de mes, lo cuentas
Que la promoción viaje con la reserva tiene un efecto más: se puede contar. En Lo que trajo ves cuántas reservas y cuántas personas llegaron con cada promoción, y por qué publicación entraron. Sin encuestas, sin preguntar en sala, sin hojas de cálculo
Las promociones están en Marketing, incluido con Omakasia Reservas por 20 € al mes. Míralo en la página de Marketing
Locales y personas de los ejemplos: inventados
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