Dónde se hace la reserva importa
Una reserva no es solo una mesa a una hora. Es un nombre, un correo, una alergia, una costumbre. Si se hace en tu página, todo eso entra en tu ficha de cliente. Y la próxima vez que esa persona quiera volver, sabrá dónde encontrarte
Por eso Omakasia está pensado para que la reserva se haga en tu casa: en tu web o, si aún no la tienes, en tu ficha pública. Te encuentran en Google y reservan contigo. La visita, el cliente y el dinero se quedan contigo
En tu web, con tu enlace
El motor de reservas se pega en tu web con un código que te da la propia pantalla, y se ajusta a tus colores y a tus letras. Ese código, además, indica de dónde viene cada reserva: anuncios, redes o buscadores
Y el botón Reservar de tu ficha de Google puede llevar a tu web. En la pantalla Enlaces y QR tienes un enlace ya hecho para ponerlo ahí, y otros para Instagram, WhatsApp, el correo y un cartel. Cada uno dice cuántas reservas trae
¿Aún sin web? Tu ficha pública, lista
Con Reservas, cada local tiene desde el primer día su ficha pública: una pequeña web dentro de Omakasia con dirección, contacto, horarios, redes, entre cuatro y ocho fotos, una descripción y el botón de reservar. También muestra tu carta, tus eventos, tus promociones y tus últimas mesas, todo en un enlace
La ficha se publica en los idiomas que elijas de los once de Omakasia, para que quien busca desde otro país la lea en el suyo
Ejemplo · Bistró Nora, un local inventado de Valencia, todavía no tiene web. Rellena su ficha pública, pone el enlace en su perfil de Instagram y en su ficha de Google, y desde ese día sus reservas entran en su libro, con la ficha de cada cliente
Datos para Google y las IAs, sin promesas
Además de lo que lee una persona, la ficha lleva datos estructurados, legibles por Google y las IAs: nombre, dirección, descripción, rango de precio, tipo de cocina, la carta, el enlace para reservar y el horario. Gracias a ese último dato, como dice la pantalla, «un asistente puede decir que aquí se reserva»
El recuadro Lo que lee Google te enseña cómo saldrá la ficha en el buscador y una lista de comprobaciones que se actualiza sola. Te da consejos concretos: que pongas el barrio, porque «el barrio busca más que la ciudad»; que la primera foto sea del sitio y no del plato; que digas qué hay cerca
Si ya tienes web propia, eliges Mi web y la ficha declara que son el mismo negocio, «en vez de competir contigo». Y la ficha no promete ninguna posición en Google: hace bien la parte que depende de ti
Los conoces, y les escribes
Cada cliente que reserva tiene su ficha: visitas, gasto, platos, vinos y alergias. Con su consentimiento, le escribes con campañas por correo, sin pagar una herramienta aparte. Sin consentimiento, no entra en ninguna campaña, aunque los avisos de su propia reserva sí se mandan
Tus datos son tuyos: los exportas cuando quieras. Se guardan cifrados en la UE, y cada local ve solo lo suyo
Omakasia Reservas cuesta 20 € al mes, con Marketing incluido. Sin comisión por reserva, por comensal ni por cobrar la señal. Lo que llenas, lo llenas para ti. Míralo en la página de Reservas
Locales y personas de los ejemplos: inventados
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